Los miedos nocturnos a la oscuridad, la separación de los padres, los
ruidos y la gente mala que hace daño , son una etapa normal del
desarrollo que dura más tiempo del que los padres esperan; empieza
alrededor de los 2 años y puede durar hasta los 8 ó 9 años.
Además de tener una imaginación más vívida, los niños en edad preescolar también comienzan a comprender que hay cosas en el mundo que pueden hacerles daño.